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Pedro Miguel Ortiz Guerrero's Writings


Escritos de CV

4 writings
EL MITO DESMEMBRADO
 May 24, 2013

EL MITO DESMEMBRADO

 

Nuestro
territorio no es solamente multiregional, encierra en sus partes otras
subdivisiones aun mas pequeñas con sus propias características y su propio
color; no como el sistema ordenado en las capas de una cebolla, mas como un
lego desarticulado de conexiones accidentales e improvisadas intentando apuntar
la flecha del tiempo en una sola dirección; en un esfuerzo penoso y lacerante
que viene dándose desde lejanos eventos,  cuando el alma ancestral y su tiempo mítico
¨ab origine¨ se diluyen ante el embate de sangrienta conquista Hispánica, tal
vacio crea una irremediable perdida; sentida subconscientemente a todo lo largo
y ancho del árbol social afectando desmedidamente nuestros procesos
espirituales, sociales y culturales.

Este
ensamble territorial incoherente acentuado de manera inflexible por una geografía
extrema, rica en variedades de pisos térmicos, flora, fauna, paisaje, y
mestizaje. Debe ser tenido muy en cuenta a la hora de intentar una aproximación
al mito regional objeto de amplios debates en los últimos tiempos, cuando la gestión
cultural ha recibido algún reconocimiento y atención por parte del gobierno
centralista Colombiano.

La
gestión cultural([I] )necesita
una aproximación hermenéutica al mito fundamental en la sentida necesidad de
reconocer el territorio espiritual donde ha tenido lugar la vivencia del
hombre, y además humildemente acometer el 
reconocimiento de los procesos de su gesta desde la perspectiva dualista
tanto de la lógica como de la moral y la ética para lograr levantar los mapas
mentales y las observaciones simbólicas que nos permitan renovar la manoseada y
manipulada visión exegética de nuestra propia historia. Una historia cuya verdad
y realidad están ausentes de la educación formal del joven colombiano, una
historia invisible para la mayoría, cuya ignorancia ha envenado con violencia
indeleblemente la raíz de nuestra propia identidad. Como dice la ranchera: ¨las
nuevas pencas que al maguey le crecen, vienen marcadas con nuestros nombres¨

El
mito ([II]
) Colombiano esta muy lejos de definirse; las razones son numerosas y
desafortunadas. El espacio atemporal del kosmos indígena se diluyo rápidamente
ante el impacto de la evangelización forzada. Milenios de historia oral,
ciencia herbolaria, ciencia metalúrgica, arquitectura, ecología, zoo tecnología,
y filosofía resultaron borrados de un solo golpe. El narcicismo imperial de las
instituciones europeas no poseía en su momento la capacidad de comprender
objetivamente ni la tecnología ancestral ni la filología de los pueblos
primitivos. Los imperios europeos consolidaban su expansión a lo largo y ancho
del mundo; era su momento, su época dorada; la matriz imperial se aprontaba
para gestar mundos verticales reduccionistas, centralizados en una sola
autoridad y una sola y fundamentalista fe. Su soberbia madurez vio nacer
imperios donde nunca se ponía el sol, la naciente tecnología apalancaba eficientemente
 casi todas las áreas del conocimiento
militar; para la gesta imponderable de la conquista de los pueblos primitivos,
todos ellos en inferioridad de condiciones tecnológicas militares y por lo
tanto susceptibles de pillaje, despojo y servidumbre.

El Kosmos indígena y su mito-anamórfico
resultaron prontamente relegados al olvido y convertidos en objeto de burla.
Los saberes del amanecer de los tiempos fueron reducidos a una pila de supersticiones
inútiles. El conquistador ?nosotros tampoco- nunca tuvo la inteligencia para
comprender por ejemplo la extensa y compleja geometría fractal de los trazados
de riego del pueblo Zenu. El legado de este pueblo escasamente documentado,
revela una inteligencia en el manejo de los recursos naturales completamente
futurista. Un ideal que apenas nosotros estamos soñando alcanzar algún día, eso
si la tierra no pasa antes su tardía cuenta de cobro por todos los despropósitos
de la humanidad.

Nuestro
mito fundamental esta cimentado en la más pura y patológica expresión de
violencia concebible. El proverbial canibalismo de nuestros guerreros ha
convertido la empresa de la guerra en la mas prospera del país, con los mejores
recursos desde el estatus oficial y con emprendimientos comerciales no menos
impactantes desde los ejércitos clandestinos que cuentan a su haber con
eficientes redes multinacionales, locales y microempresariales.  Todas las atrocidades acometidas por los ejércitos
en disputa sobre nuestro territorio; tienen amplios referentes en el pasado
inmediato y lejano. No es solo el desmembramiento de la victima o su decapitación,
es la extinción total de toda su memoria y sus referentes familiares, el
destierro, la casa sembrada de sal y el olvido. Los métodos de Pablo Morillo y Samano
son replicados eficientemente por el ejército privado de las Farc([III])
con mejores armas y más muertos. Sus sicarios diariamente encuentran la
oportunidad de asesinar los miembros desarmados de la población civil en la
clara intención de establecer la misma religión fundamentalista de Pol Pot ,
dentro del proyecto de construcción de un socialismo regresivo que la flecha
inexorable de la historia dejo en el lejano pasado y que su idiosincrasia  asesina se empeña en construir como proyecto
de futuro.

 Al subscribir el contrato de nuestra realidad y
separar de manera tan brutal las raíces del origen; el resto del árbol
sobreviviente y mestizo apenas si ha crecido deforme y sin aliento. Separados
inexorablemente del alma nativa, la negación de Bochica, Serankua su mambe y su
tabaco([IV]),
se ramifican en excresencias esquizofrénicas, paranoicas, incapaces de
alimentarse del sol de la verdad, el amor la paz y la no violencia e incapaces
de proveer el alimento espiritual al sistema consensual de la sociedad en
general.

 Así para la dicha de los elegidos, la ley
fundamental del narciso entronizado en todas las estructuras del poder oficial
o clandestino, el estatus imperial continúa para favorecer las estructuras
tribales y sus mitos incoherentes y patológicos, en todos los frentes sin
excepción. Sin lugar a dudas las propias bases del imperialismo se asientan
cómodamente en el paternalismo, retrogrado, sexista (la mujer decora la escena
no protagoniza) y ahora el viejo arte de la oratoria maniquea encuentra su
metamorfosis en la instrucción unilateral del discurso, que desde los medios de
comunicación imprime indeleblemente en las mentes adormecidas su elocutio
cenital autoritario. La guerra continuara mientras contemplemos el mundo desde
los opuestos, el bien y el mal continuaran, los buenos exterminaran a los malos
ad infinitun; esa mancha ensangrentada no se puede secar jamás, vendrán otros
buenos que intentaran erradicar a los malos y el ciclo no tendrá fin. El mito
fundacional glorifica el héroe tribal sin tener en cuenta la moralidad de sus
actos.  Desde nuestro corazón la
eternidad espera revelar la hermenéutica de la tradición perenne el  kosmos espiritual aguarda, en el principio
donde lo superior incluye lo inferior pero no al revés.

Tal
como en las personas, las sociedades necesitan integrar los estadios psicológicos
primordiales en el proceso evolutivo que las ha de llevar a la madurez, las
sociedades (compuestas de individuos) deberían integrar sus estadios
ancestrales de los  mitos fundacionales,
en búsqueda de la madurez social colectiva. Al extirpar el mito primordial la
sociedad colombiana no alcanzo a evolucionar a los niveles subsiguientes. Se
congelo en el espacio mental de la institución tribal, (propia de la mayoría de
la población urbana y rural) situación que la institución imperial ha sabido
aprovechar a su favor en los últimos quinientos años. Eso nos permite inferir
la razón de  nuestro proverbial atraso tecnológico;
ante las graves falencias  del sistema
educativo durante tanto tiempo en las manos regentes de la Iglesia Romana
constreñida al dictado imperial del Sillabus (Pio IX) que si bien ofrece educación
humanista para la elite; reniega de la educación científica e impide la
posibilidad de alcanzar el estadio de la razón y la lógica reticular (dinámica
y capaz de retroalimentarse, acorde con 
las nuevas tecnologías), los derechos humanos, la libertad de
consciencia, la democracia y un largo etc. En esas condiciones el impacto del
siglo de las luces que cambio por completo la faz de la vieja Europa no alcanzo
en América significación y trascendencia; convirtiendo el mapa latino
identificado con su fundamentalismo en el tercer mundo que hoy reconocemos y
sufrimos.

 Infortunadamente la historia humana sucede en
la dualidad mente,  el narciso dicta las
paginas hagiograficas para si mismo, para su propia gloria en un extenso y
fragmentado correlato incapaz de reflejar la realidad que el tiempo devoro para
siempre. Los ejércitos tribales ganadores siempre tendrán la oportunidad de
relatar el discurso desde el pedazo de espejo rescatado de las llamas del
incendio y la destrucción. Brilla y refleja solo en su lado adulterado sin la descripción
restante de los vencidos. Eso lo tenemos muy claro desde 1876 cuando se
libraron en los Chancos y la Garrapata las primeras batallas de de la guerra
religiosa que los estados esclavistas de Antioquia y el Valle promovieron
contra el gobierno Liberal de la época. Si el mito ya había colapsado en los
tiempos de la conquista, aquí definitivamente quedo muerto y enterrado. Negando
a las generaciones venideras de uno y otro bando una aproximación real a
establecimiento de la paz y la no violencia.

En
la colonia el cadáver insepulto del mito apestaba en todas partes; a diferencia
de México, Perú y Bolivia demonizamos el ancestro y no hubo lugar para el
sincretismo grafico y oral. Los artesanos locales representan la forma pero no
el contenido, este viene de la distante cultura Europea. Muchos quieren ver la
continuidad del mito de Chibchacun en San Cristóbal, el connubio hispano indio
no existe en Colombia. No tenemos una Tonatzin, la pachamama o una santa muerte
propias de los cultos tribales. La hibridación espontanea representa en
realidad la incapacidad técnica de los artesanos incapaces de representar el
triunfo de la fe en los términos del mito europeo. Sus soles están muertos, sus
serpientes son demonios, sus flores y sus hojas se miran con sospecha. Es tan
solo la puesta en escena del mito indígena eviscerado e inerte, incapaz ya de
balbucear siquiera su drama original; Un cadáver exquisito de partes inconexas resueltas
lo mas fielmente posible en la perspectiva imperial de la colonia.  

El
barroco indígena es  la interpretación
burda de las herramientas de la fe, en su intento de reconstruir el pacto de la
realidad consensual de un pueblo sin alma apenas considerado humano por el
conquistador hispánico. Las alas fitomorfas del presbiterio de santa clara en
Tunja([V])
lejos de ser inspiradas en el arte mudéjar y Bizantino son apenas la improvisación
del artesano local, doblegado y exhausto que hace lo que puede con lo poco que
tiene. Simultáneamente en Europa ya se llevan varios siglos construyendo las
insignias del imperio, bordando en mármol sus blasones y pintando el soberbio
panorama de su mito político, religioso y militar en todo su egregio esplendor
y lozanía.

La
perdida del mito se refleja en el arte; desde los tiempos de Angelino Medoro
Romano (1588) Gaspar Figueroa, Antonio Acero de la Cruz, Alonso Fernández
Heredia(por nombrar los conocidos) ninguno refleja en sus extensas obras de
carácter religioso el paisaje y el hombre Colombiano. Como puede verse en Ruth
la segadora del celebrado Gregorio Vásquez; el paisaje con sus castillos al
fondo es el color y la arquitectura europea. En la arquitectura la monotonía
del trazo impuesto por la retícula inorgánica urbana, es exacerbada por la
tapia que da continuidad y cierra el espacio intermedio. El habitante se
enclaustra, cerrándose sobre su propio ego no puede contemplar el espacio
infinito ante sus ojos, la luz colorida del trópico oprime su alma transida de
nostalgia por la distante Europa, hasta los nombres de sus villas son el
intento de rescatar algo de ese sueño distante. Sus descendientes quinientos
años después aun gobernarían esas tierras sin alcanzar jamás la gloria y
majestad de las construcciones orgánicas y megalíticas ancestrales.

Si
la implacable conquista hispánica en América Latina cerceno la cabeza del mito-anamórfico,
las malas decisiones del Libertador cercenaron sus brazos, perdería sus piernas
y sus pies en la guerras religiosas de los mil días y como el mito Indio del
Purusha, desmembrado y esparcido en todas las direcciones del tiempo y la
historia, emergería de el una nación multicultural, multiétnica confinada a sus
irresolutas luchas tribales, incapaz de alcanzar las instituciones imperiales y
por supuesto demasiado lejos de la luz de la razón y el ejercicio de una
autentica democracia. Tendrá que mirar al interior de su propio corazón;
despojarse gentilmente de la camisa de fuerza de la moral católica romana que
amordaza la razón y la lógica, y reconocer la variedad de los otros, su verdad
y su alma, aceptarlos e integrarlos. ¡Ese momento tardara en llegar...!










[I]
La gestión cultural debería influir notablemente en el mejoramiento de la situación;
siempre y cuando  no incurra en el error
de perpetuar las directivas fundamentalistas de las instituciones imperiales
que fomentan tan negativamente la supervivencia de la visión tribal en nuestro
territorio. México ha preservado la visión ancestral pero no ha tenido la
capacidad de superar la institución tribal. La gestión cultural lejos de
constituirse en un revivalismo indigenista debería tener la capacidad de
recrear un mito personal y colectivo en el espacio contemporáneo, para llevar
las comunidades a los siguientes niveles de evolución y desarrollo. Sobre todo
con la gestión de las industrias culturales que abren espacios tangibles en el
desarrollo económico de la industria local. Habermas, Jean Houston, Lenski
(fundamentos tecno económicos)

Épocas mayores, cultural,
social, evolución sociocultural, algunas corrientes evolutivas importantes. Una
visión integral de la psicología. Ken Wilber. Ed.Alamah

 

 





[II]
Desde el juego de palabras ?mito-anamórfico? (anamórfico por la característica
de los lentes, cóncava, convexa, que refleja deformada la imagen del objeto-testigo-
y parece contener como parece reflejar las imágenes susceptibles de interpretación
mental de la realidad;  propias del
testigo que requiere convalidar con los otros el proyecto de la realidad  comunitaria) el mito interpretado como todo
lo interior y subjetivo que involucra la totalidad de los aspectos de la mente,
consciencia y espiritualidad. Se encuentren o no evidentes y manifiestos. Pero
únicamente dentro del rango correspondiente a los estadios preracionales.
Incluyendo efectivamente las visiones mitológicas y los fenómenos
perceptuales  de la indisociacion mágica
o visión mágico animista. El mito como un traje a la medida por medio del cual
el individuo asume el pacto colectivo de la realidad consensual y la comunidad
manifiesta a través de el  su identidad
en vasto escenario de la historia.





[III]
El sentido impacto del adoctrinamiento fallido de las farc hacia las
comunidades indígenas, el asesinato de sus autoridades y sus chamanes es la
continuidad de la destrucción de mito, que comenzó en la conquista y se
prolongo a lo largo de cinco siglos, hoy la tarea esta en manos de las
emergentes comunidades militaristas tribales de diversos pelambres, llámense
farc o paramilitares empeñados en el control de sus industrias clandestinas. En
fin, la política tribal agresiva y sus códigos de clan incapaces de comprender
el nivel superior de las sociedades-estado. Esa mentalidad regresiva propia de
la amígdala convierte las políticas triunfalistas de la izquierda
latinoamericana en ese remedo llamado dictadura; que antes era propia del
estamento institucional militar y ahora en un giro inesperado; proviene de las
supuestas instituciones de izquierda como es el caso de Venezuela y Ecuador.





[IV]
¨El valor del planteamiento mitológico adecuadamente interpretado es el que
puede ayudarnos a los seres racionales actuales, a tomar contacto con nuestras
raíces , nuestros sentimientos, algunas capas arqueológicas de nuestra
consciencia actual. A partir de Freud, 
Jung, Piaget y Gebser se han reconocido esas raíces ?la conexión
con-  el reconocimiento de nuestras raíces
enriquecedor y energizarte. Estamos negando nuestras raíces y eso impulsa
nuestras ramas.¨ K.W.





[V]
Historia del arte Colombiano. Salvat  editores





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Marcelo Knoblovits


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