He de despertar de la cuna de Morfeo, Cual realidad que se me ha opuesto ¡Las malditas carcasas me han hastiado! Pero he de seguir, de pie y marchando.
Tantas facetas, e insufribles pataletas Risas sin gracia, y gritos que no callan ¡Maldito el día en que osé disfrazarme! Si como un laberinto, perdida me encuentro
¡Que me engulla mi imaginación! Mi alma se desfallece deseando desfallecer Y mis ojos se ciegan no queriendo ver Pero como evitar, cerrarlos ante tal hermosura singular
Bosques místicos, árboles voluminosos Me he enamorado, ¡atontada estoy! Raza adversa, tan parte de ella soy… Y cual sufrimiento, el mirarme al espejo
Días nublados, y fríos invernales Mientras entre cuatro paredes, cumplo tareas banales El tan susodicho conocimiento, De que sirve aprender, si solo acechas y salvaje te arrojas a tu merced
¡Penas de mi dicha! ¡Ahogo de mi sed! Liberen hoy mi espíritu, si estoy destinada a no creer El fuego de mi ser se extingue al pensar Mientras que una pequeña llama, se resiste a apagar
Esperanza que me carcome, fe que no me deja abandonar Al mundo estoy atada, en oleajes de frivolidad Las cadenas de la superficialidad, son cada vez mas tensas Mi ente se desgarra, el mas profundo grito he de callar Como prometeo, condenada a reiterar y regenerar…